XXX Encuentros con el cine

Para inaugurar las sesiones de este nuevo curso estarán con nosotros Dª Esther Ruiz Córdoba, Delegada de Educación y D. José María García Abril, Director del Instituto Luis de Góngora.

Continuamos un curso más con nuestros encuentros con el cine, cuyo objetivo es acercar a toda la comunidad educativa una visión de las películas basada en el estudio analítico del cine como medio de comunicación social y artístico. Se destacan los aspectos sociales, artísticos y específicamente cinematográficos más relevantes realizando, además de las intervenciones, un coloquio en el que participa el público asistente: alumnos, especialmente los de Cultura Audiovisual del Bachillerato de Artes, que estudian el Cine en su currículum, profesores, personal del centro y padres, así como por cualquier persona interesada por la actividad, que está abierta a toda la sociedad cordobesa.

Los encuentros con el cine en el IES Luís de Góngora están formalmente integrados dentro de las actividades del Aula de Artes Escénicas y Audiovisuales Josefina Molina de la Universidad de Córdoba.

Volvemos a reseñar el valor que para nosotros tienen los carteles y las invitaciones que, sesión a sesión, anuncian la actividad. Su autor es el profesor de dibujo D. Andrés G. Leiva.

Seguiremos hablando sobre cine español, sobre obras de gran valor y autores importantes, de géneros y estilos destacados, de épocas diferentes. Hemos elegido para la sesión de este jueves “PIM, PAM, PUM… ¡FUEGO!” de Pedro Olea, una producción de Jose Frade de 1975. Se trata de una película que no suele ser reconocida formando parte de las más relevantes de nuestro cine, de hecho suele ser pasada por alto cuando se configura alguna lista de las mejores en general e incluso de una época. Creemos sin embargo que no se trata de una obra menor sino todo lo contrario, que es indispensable conocerla si se habla de cine español, especialmente si hablamos de una época, del llamado tardofranquismo.

Con la posguerra de fondo, el director arma con gran maestría un relato, en colaboración con Rafael Azcona, para mostrar la historia de amor entre un maquis y una bailarina de revista, en aquella dura realidad social. Si en “El espíritu de la colmena” de Víctor Erice, realizada dos años antes, se imponía la estética del silencio, los planos largos con fuerte carga pictórica, aquí Olea muestra esa misma realidad en clave de melodrama, apoyado en la música de Carmelo Bernaola y con el mundo de la Copla y de la Revista en España como referencia, abundando los planos cortos, los espacios estrechos y cerrados, subrayando las miradas y los gestos con cierta vocación expresionista, ayudado por la oportuna fotografía de Fernando Arribas, que produce como un entelamiento de las tomas consiguiendo así recrear ese asfixiante ambiente pretérito de forma admirable. Lo socio-político, reflejado en la figura de un estraperlista (Fernando Fernán-Gómez) y lo amoroso (Concha Velasco y Josep María Flotats) se cruzan en un ejercicio de gran valor cinematográfico que intentaremos mostrar en la sesión. Comentamos ahora que dos grandes planos enmarcan el film, uno al principio y otro al final, en los que el humo es el protagonista. El tren en el cine de Pedro Olea juega un papel interesante en varias películas y aquí particularmente de forma nuclear, protagonizando la primera secuencia, una secuencia antológica que sólo por ella merece ser vista y estudiada la película. Y con el tren: el maquis, la corista y, al final, la onomatopeya.

Esperamos que la sesión pueda resultar de tu interés.

Afectuosos saludos,


José Miguel Gutiérrez
IES Luis de Góngora
Córdoba